Durante años, el Sindicato de Obreros del Surco de Monte Redondo fue "una piedra en el zapato" para Fotia, la federación de trabajadores del azúcar que agrupa a la mayoría de los gremios del sector en Tucumán. A la hora de pactar salarios, los cañeros de Cactu y UCIT no se sentaban con los paritarios de Fotia, sino con los de Monte Redondo, con lo cual establecían una mejora que siempre era algo inferior a la que convenía Fotia con los industriales azucareros del CART. Durante años, la dirigencia de Fotia intentó -sin éxito- quebrar este vínculo, y todo parece indicar que ahora lo conseguirá.
El 9 del corriente, en la última reunión que los paritarios del convenio colectivo 12/88, que rige la actividad azucarera en la Argentina, mantuvieron en el Ministerio de Trabajo de la Nación, en Buenos Aires, se esperaba que el apoderado de Cactu, José del Pero, y el secretario general de Monte Redondo, Oscar Rafael Zurita, ratificaran en ese acto el acuerdo salarial que habían sellado hace pocos meses. Sin embargo, ante la sorpresa de todos los presentes, e incluso de la jefa del Departamento Relaciones Laborales Nº 1, de la Dirección de Negociación Colectiva, del Ministerio de Trabajo, Mercedes Gadea, Zurita reconoció haber firmado el acta acuerdo, pero anunció que no lo ratificaría en ese momento, y solicitó un cuarto intermedio de 20 días para consultar sobre la situación a sus representados. Este repentino e imprevisto cambio de postura fue celebrado por la dirigencia de Fotia, y dejó pasmados a los cañeros. "Nos sorprendió la actitud de Zurita, porque siempre estábamos de acuerdo en los temas salariales, pero no sé a que se debe esta decisión imprevista. Es así que no ratificó el acuerdo", admitió Del Pero a LA GACETA. El giro que protagonizó Zurita también fue confirmado por el secretario general de Fotia, Roberto Palina, y por el apoderado de esta central sindical, Ricardo Véliz. Si no se ratifica el convenio Cactu-Monte Redondo, los cañeros tendrán que allanarse a pagar el acuerdo que firmó Fotia con el CART, que este año estableció un salario básico de $ 2.500 para los trabajadores que se desempeñan en la actividad sucroalcoholera en general. Los cañeros habían convenido un salario de $ 2.196 con Monte Redondo. Hasta ahora, Trabajo homologó el pacto de Fotia, y esperaba la ratificación de las partes para homologar también el acuerdo de los cañeros, que finalmente no prosperaría.
Palina explicó que la autoridad de aplicación del convenio colectivo azucarero no puede permitir que se avale un acuerdo salarial que es inferior en montos al que suscribieron Fotia y el CART. "Nos vamos a volver a reunir el 14 de diciembre para finiquitar esta cuestión y para iniciar ese mismo día la discusión para reformular y actualizar el convenio colectivo 12/88, porque así lo requieren los cambios sustanciales que se vienen produciendo en la actividad azucarera, en particular con el desarrollo de los biocombustibles", remarcó. Palina dejó en claro que el acuerdo salarial firmado este año incluye a los trabajadores del sector que se desempeñan bajo la órbita de contratistas. Precisamente, en su función de legislador, el titular de Fotia presentó un proyecto de ley para crear un registro provincial de contratistas de obreros y empleados de las actividades agrícolas, ganaderas e industriales. Se incluye a todo contratista que brinde servicios de aprestamiento, siembra, laboreo, cosecha, traslado y/o industrialización de productos agrícolas y/o ganaderos en todas sus etapas de cultivo e industrialización en todo el territorio provincial. "La situación es muy grave, y la Secretaría de Trabajo no se da abasto para controlar el trabajo en negro, que año a año crece de manera verdaderamente escandalosa", sentenció Palina.